"A mis 77 años de edad, el California me sigue pareciendo estupendo"

Ian Gibson, escritor irlandés conocido por sus biografías sobre Lorca, Dalí, Machado y sus obras sobre la Guerra Civil, vuelve a "subirse" a un vehículo Camper para estudiar las entrañas de España y desvelárnoslas en su nuevo libro, tal y como ya hizo hace cincuenta años.

Usted se aventuró a conocer España en un Camper hace 50 años. ¿Por qué eligió este medio de transporte/vivienda?

-Porque para entonces, cuando los jóvenes irlandeses empezábamos a visitar por primera vez el continente europeo y a abandonar nuestra insularidad, el gran sueño era hacerlo en un "campero", con tiendas y demás parafernalia para disfrutar la vida al aire libre… ¡Y con sol!

Ahora está escribiendo un nuevo libro sobre la cultura española y, como no podía ser de otro modo, ha vuelto a confiar en un California para recorrer el país. ¿Qué nos puede adelantar sobre su nueva obra?

-Bueno, la aventura tiene su faceta lúdica: celebrar cincuenta años de relación con España recurriendo de nuevo a una Volkswagen, pero en esta ocasión con un Volkswagen T1 Transporter, un modelo puesto al día. La Península Ibérica me fascina, toda ella. Nadie la podrá conocer nunca en su totalidad, pues su variedad es enorme y hay tantos rincones todavía casi sin descubrir… Mi libro será como un "cajón de sastre" sobre mis andanzas por la piel del toro, con Portugal incluido, claro (me llama mucho la atención el poco caso que le hacen los españoles al país vecino, a pesar de estar tan cerca).

¿Qué destinos ha elegido para su nueva ruta? Explíquenos el recorrido, por favor.

-No les puedo decir todo el recorrido porque también es algo espontáneo. Hemos ido en busca de las minas de la Antigüedad, hemos llevado a cabo una indagación sobre La Mancha de Don Quijote (donde, lo cual es muy divertido, los historiadores locales están a la greña por el tema de cuál fue el pueblo del Caballero de la Triste Figura). En las próximas salidas, el proyecto actual, siempre revisable, es volver a explorar la raya francesa-catalana y, por supuesto, con una visita a la tumba de Antonio Machado en Colliure incluida. Pero no todo en el libro serán viajes y aventuras, también habrán entrevistas con bastante gente y reflexiones sobre la situación actual del país que, por cierto, me tiene al borde de una crisis de nervios.

¿Tan dispares son los vehículos Camper del presente respecto a las del pasado? Compárenos aquella T1 con la T6 que utiliza actualmente.

-Para entonces ya era muy fiable, pero claro, la versión actual es supersofisticada en comparación con la que nos llevó por Francia y España hace tantas décadas. Yo recuerdo el "retro" con un cariño especial que no me puede suscitar el nuevo, aun siendo también una maravilla. Algo de aquel romanticismo de cuando éramos jóvenes se ha perdido, como no podía ser de otra manera.

Un vehículo Camper le enganchó a la historia de España hace medio siglo. ¿Cómo ha cambiado el país en cuanto a paisajes y a nivel cultural, medio siglo después?

-La Transición a la democracia tras la muerte de Franco fue una experiencia muy positiva. Pero las secuelas de haber estado tantos años bajo una dictadura siguen allí, por desgracia. No se ha afrontado con valentía el asunto de las cunetas y el nivel cultural sigue siendo bajo, apenas se lee nada y el civismo es notable muchas veces por su ausencia. Creo que España es un gran país en potencia, pero queda mucho, mucho por hacer. Hace falta, por ejemplo, un pacto nacional sobre la educación, un asunto de tanta importancia no debería depender del Gobierno de turno.

¿Nos puede explicar alguna experiencia curiosa que haya vivido a los mandos del California?

-Pues sí, nos cogió un diluvio tremendo cuando visitábamos las antiquísimas minas del sur y tuvimos que vadear un arroyo torrencial para salir de un apuro grave. El California lo consiguió con todos los honores. Ocurrió cerca de Almadén de la Sierra y no lo olvidaré.

No todo el mundo cree que un vehículo camper sea un medio de transporte cómodo para descubrir mundo y siguen apostando por los hoteles. ¿Qué opina al respecto?

-Es otro mundo y va con otra filosofía. Le puedo decir que a mis 77 años me sigue pareciendo un medio de transporte estupendo para ir conociendo un país. No hay nada comparable al disfrute con un buen picnic al lado de un río o lago, o en medio de un bosque. ¡La nevera ayuda mucho! A mi mujer y a mí, que amamos la naturaleza, nos produce una gran felicidad poder viajar con esta libertad y parar donde nos dé la gana. Pero esto no quiere decir que no nos guste parar de vez en cuando en un buen hotel, obviamente.

¿Cómo se imagina los vehículos Camper dentro de cincuenta años? ¿Y España?

-Me cuesta trabajo imaginar uno superior al que acabamos de "ensayar", aunque supongo que seguirán evolucionado con el tiempo, como ha ocurrido hasta ahora. En cuanto a España yo ya no estaré aquí, pero espero que ya para entonces exista una República Federal Ibérica. Porque a mí me fascina como entidad la península nuestra y la deseo culta y unida. Se lo digo a todo el mundo. Si se organizara bien, podría ser un paraíso terrenal.